¿Quién soy?

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Esta soy yo, estas letras que ahora ven. Temo escribir, pero disfruto mucho hacerlo, soy consciente de lo ignorante que soy y por eso mismo considero temerario el dedicarme hacer esto.

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16 Ene

El alma es libre de etiquetas 2.0

De lo que estoy segura es de que, decir la verdad es la herramienta más poderosa que tenemos.

Mis verdades… amo ser, ser humano, enloquezco por y con el dulce, ambiciosa compulsiva, catadora de brownies y salmones, de mente distraída, imprudente, observadora y peligrosamente honesta; no es lo único, soy mujer además, en una ciudad hermosa como pequeña llamada Medellín, donde es tan sencillo respirar y amar que el mundo tiene sus ojos puestos aquí. ¿Cuáles son sus propósitos? Lo ignoro, solo diré que en las zonas rosa de la ciudad hay calcomanías de “No to the sex tourist”.

Todo tipo de extranjeros entran y salen y por más que creas que eres ajeno a esto, te chocas con la realidad y tienes que escuchar frases como: “Cuando estuve en Singapur, no fue tan agradable; es como el Lleras[1] pero diez veces peor”. Si has leído esto y no entendiste, no te preocupes, yo tuve que pedir explicaciones.

“No te entiendo” le dije, él me mira intrincado y dice: “Hablo de la cantidad de prostitutas que hay en el Parque Lleras”. Sus palabras solo agudizaron mi confusión y es que veía el mundo de la prostitución muy lejano, en sectores de tolerancia, completamente distante a mi, donde no lograba ni importaba imaginar; y ahora resultaba que este lugar era de mi concurrencia, así que en un intento de buscar la sensatez le pregunté: “¿Cómo sabes que allí hay prostitutas?”, él clamo un argumento debatible con una subjetividad tal que no provocaba hacerlo: “Por su vestuario”.

Creo que mis pupilas se dilataron al tamaño del iris y estupefacta y con mil ideas sueltas en mi cabeza, guardé silencio. ¿Cómo rivalizar lo que tanto promuevo? Promulgo el poder de la imagen y la adaptación manipulable de lo que deseamos trasmitir, seguro el hábito si hace a la monja, seguro si es más sencilla parecer prostituta que ponerse un letrero de que lo es.

No paré de pensar en el poder de las etiquetas y como el ser podía ser reducido a una palabra tan castigada y degradada por la sociedad únicamente por la elección de su vestuario; y claro, un vestuario no sirve de nada sino cuenta con la actitud que le haga juego.

Atónita, ¡si! Pero algo en mi interior se tranquilizaba, si bien ese mundo de la prostitución ya no estaba lejos, el parecerlo no era ni una variable factible, se supone que tengo maestría en función del vestuario y estaba claro que no la usuaria para ello (de hecho siempre pensé que por más que me esforzara jamás llegaría a parecerme a una) y se supone que mi imagen y lo que quería proyectar con ella estaba plenamente bajo control…

Lo que no sabia, es que estaba equivocada.

Continuara…

[1] Es un Parque ubicado en la zona rosa de Medellín (Colombia), en el barrio El Poblado. Lugar con gran oferta gastronómica, música, cafés y establecimientos de comercio.

Photos by: Juan José Peláez.

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